Libertad de expresión

por naikodemus

La libertad de expresión pertenece a todos, no unos pocos, que la ofenden. Es ésta una evidencia en la que todavía no han reparado los que reivindican un destino mejor y que no carecen de ideas respecto de los medios para conseguirlo. La verdad es que, hasta la fecha, apenas se han atrevido a hacer oír su voz. No tienen miedo de las iras de un jefe, tienen miedo de sí mismos. Sólo se muestran cobardes ante el ridículo con que podrían abrumarlos los cobardes servidores de poder cuyo absurdo roza lo grotesco. Los titubeos y los errores posibles de su espíritu inventivo, de su imaginación creadora, de su originalidad personal les parecen menos dignos de afirmarse en voz alta que el griterío repercutido en el mundo entero por las salas de guardia de la información bajo control. ¿Van a seguir lamentándose, esperando a un Danton que les infunda un poco de osadía o van a apoderarse de un derecho que les pertenece sin reserva? El futuro de la palabra libre está entre sus manos.

Raoul Vaneigem. Nada es sagrado, todo se puede decir.
Editorial Melusina. 2ª edición, 2011, pág. 93.

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