Naikodemus

opiniones, reflexiones, apuntes

Categoría: cuento

nota autobiogáfica II

Quizás uno de los trabajos que recuerdo con más cariño fue uno de ensayo de funeral. Nos contrataron para diseñar, montar y ejecutar el funeral de una mujer que quería pasar por la experiencia de su propio funeral antes del real. Porque claro, estaría muerta. Sostenía que su funeral era para ella. Y que cuando falleciera su familia haría un funeral para ellos.

Reprodujimos la iglesia en 3D. Hasta el más mínimo detalle. Lo controlaba todo. Era muy exigente. Grabamos un vídeo de animación, para que se pudiera hacer una idea. Después se ejecutó todo como estaba planeado. Reunión, misa, cortejo y entierro. Llegamos hasta el punto de la primera palada de arena. Lo más difícil fue moverla a ella. Era mayor y estaba en una silla de ruedas.

Todo el mundo lo hizo muy bien. Ella lo vivió con intensidad.

Cuando falleció, lo hijos le hicieron un funeral exprés, y la cremaron. Ni siquiera esparcieron las cenizas y seguro ahora la urna coge polvo en algún rincón. Su funeral, el suyo, el vivo, quedó mucho mejor. Sí.

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nota autobiográfica I

Hoy, un vecino anda con un metrónomo a 120 bpm para calcular el tiempo de exposición del pelo de su perro al secador. Sí, a las 00:45 horas. Se le oye por el patio.

Tengo un vecino que ronca idéntico a los ruidos de motor de GTA.

El único vecino que me saluda es alcohólico y esquizofrénico, hermano de una ex-trompeta de la Guardia Civil. La hermana era músico, me refiero.

Hace algunos años la vecina del 5º se arrojó por la ventana con su caniche en brazos. Se arrepintió al caer. Trato de protegerse con el perro.

Durante años encima de mi casa vivía una prostituta. Daba 4 o 5 servicios la noche. Especializada en ruidosos. Al morir entramos en la casa. Había cientos de muñecas de plástico de muchos tamaños por todo el piso. Todas las cabezas estaban separadas. Olía bien.

Hace 8 años unos senegaleses montaron un laboratorio de ácidos en un piso de la otra escalera. Muy simpáticos. No tenían deudas. Caían bien a casi todos.

Una vecina agredió con una sartén en plano a la bruja del barrio. Sonó de película. La comunidad la felicitó. Se entregó a la policía. Nunca más se volvió a hablar del asunto.

Descubrimos que el portero de toda la vida gustaba de salir desnudo a la azotea cuando había tormenta. Se agarraba a la antena de televisión.

El portero sustituto a la muerte del de la antena cultivaba marihuana en las macetas de las plantas de plástico del portal. Le pasaba petas a las viejas católicas. Al portero actual le han detenido dos veces. No sabemos por qué.

De la viejas católicas 2 dicen que el portero es un infiltrado de la policía para vigilar por culpa del anterior, el de la marihuana. Otra dice que ha matado (ya 2 veces) a su mujer, la misma mujer que la saluda todos los días cuando la ayuda con la compra.

Hemos tenido cascadas de agua de 7 pisos por la escalera por niño travieso, pianos caídos por el hueco de ascensor gracias a ideas de transportistas ingeniosos, reformas que tiran tabiques de casas que no eran de quien reformaba. Todo el juego.

Ahora tenemos un gato que llora todas las tardes en la escalera. Nadie lo ha visto. Se rumorea que es un fantasma. A la pregunta del presidente de la comunidad al portero sobre el asunto, contestó: “yo no sé nada, además, no cabe en la caldera”.

La pareja del 4º tiene un bebé que no cambia. Ni llora. Suponemos que es de cera. Los padres envejecen. Y las parejas que ocupan mi puerta de enfrente se divorcian a los 18 meses clavados. Van 3 parejas.

Mi comunidad es entretenida. Yo soy el raro, el bohemio, el nieto de los artistas, y al que no hay que saludar. Estoy a gusto. Pero no salgo de casa, claro. A veces en meses. Bueno, esto último es un poco exagerado. No dejo que se acumulen más de 45 días sin salir. A veces bajo en pijama al bar.

Ah, un parroquiano del bar de unos 70 años es experto ladrón y nigromante en el World of Warcraft. Tenía nivel 68 la última vez que hablamos. Otro habitual sufrió un ictus y no puede hablar. Pide las cosas cantando. Y lo hace tan bien que no le atienden porque todos aplauden.

Se enfada mucho, y abandona el bar como cualquier divo de la ópera, pero se le pasa enseguida y vuelve. Bebe mucha cerveza.

La ex-enfermera del 6º es la cronista de la comunidad. Se alegra de no ser lesbiana porque ha tocado muchas tetas. No estoy seguro de si es del sexto. Un vecino del 7º sube hasta el 8º cada vez que usa el ascensor para bajar andando un piso. Dice que así hace ejercicio. lo que en realidad, es cierto. Hace ejercicio.

librería

De mayor, quiero tener una librería de libros polvorientos, extraños, que nadie compre y alberguen muchos secretos. Como por ejemplo el origen de la sonrisa, o por qué existe esa misma librería. Magia negra que sólo sirva para correr cortinas de terciopelo oscuro y así poder dormir la siesta. O incluso alquimia milenaria que haga pócimas de tales colores y belleza que el frasco sea considerado arte y nadie se las beba. Recibir visitas misteriosas y tener apasionadas conversaciones de palabras inconexas. Y que al final el cliente no se lleve el libro, ni lo compre. Sabe que nadie más preguntará por el ejemplar, y asegurar que está en la librería es más que suficiente.

Eso quiero tener cuando sea mayor, y la realidad no sea como ésta.

agua atomizada

Súbete a la moto. Con ella y la sedación de la música distorsionada te llevaré al fin del mundo. Allí nos desvaneceremos, difuminados en una película de agua atomizada. Nuestros excuerpos se entremezclarán. Nuestas inexistentes consciencias se preguntarán dónde leches estamos. La desorientación absoluta se revelará como el conocimiento supremo.

Querremos volver. No se puede desde el fin del mundo. No hay ningún lugar al que ir. Anubis y Hefestos nos abrirán la puerta de ningún lugar. Descubriremos que siempre hemos estado allí. Y como Osiris, recogeremos cada gota de nuestros cuerpos para reinar sobre la lluvia, las notas musicales, el rocío de la noche, la niebla y la condensación en la ventanilla de los coches.

Ven conmigo.

monarquía y velocidad de la luz

Prácticamente todo puede moverse a mayor velocidad que la luz del Disco, que es lenta y mansa, a diferencia de la luz corriente. Según el filósofo Ly Tin Wheedle, lo único conocido que se mueve más deprisa que la luz corriente es la monarquía. Llegó a esta conclusión siguiendo este razonamiento: no se puede tener más de un rey, y la tradición exige que no existan intervalos entre un rey y otro, de manera que cuando un rey muere, la sucesión ha de pasar al heredero instantáneamente . Según Wheedle, es probable que existan ciertas particulas elementales, los reiones o tal vez las reionas, que se encargan de cumplir esta función, pero hay que tener en cuenta que a veces la sucesión falla si, en mitad del vuelo chocan contra una antipartícula, o republicón. Su ambicioso plan de utilizar este descubrimiento para enviar mensajes, para lo cual hubo de torturar cuidadosamente a un rey menor para poder así modular la señal, jamás llegó a desarrollarse con todo detalle porque, alcanzado este punto, le cerraron el bar.

Terry Pratchett. Mort.

 

Mañana queda muy lejos.

Mañana queda muy lejos. Y ayer es irrecuperable. Entre la inabarcable distancia a lo que viene, y la pérdida inadvertida de lo pasado hay un yermo de presentes donde sólo crecen los recuerdos.

Sobre fantasmas

– Y dígame, Penrose, ¿cómo es que tiene tapiada esta salida? ¿Qué sentido tiene abrir la puerta para encontrar que está cerrada con ladrillos?
– ¡Señorita! Es que un fantasma no puede llamarse tal, si no desaparece a través de un sólido contundente. Y como comprenderá, no es elegante atravesar el busto de Lord Carrington, o el jarrón del vestíbulo, por muy chino que sea.

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